"De Regreso al Edén"
La Milagrosa Cruz de la Puerta

La Cruz de la Puerta es un joya y artesanal, réplica exacta de la original.  Mide aproximadamente 25 cm. de alto por 19 cm. de ancho.
Dado que su vibración esta en conjunción con los elementos de este catálogo, se ha decidido su inclusión en el mismo.
La Cruz de la Puerta ha iluminado con sus dones a miles de hogares en el mundo. Revelada a los hombres por el Abad Demetrios, sus poderosas fórmulas exhorcísticas cristianas obraron milagros sobre quienes tienen la dicha de obtenerla.
 

Forma un escudo protector sobre el hogar y sus habitantes rechazando todo tipo de energías negativas, personas malignas o cualquier tipo de influencia que no sea benéfica para la casa. Es posible también pedirle deseos; en este caso, debe utilizarse las técnicas que se describen claramente en el sobre del ritual de activación, el cuál se entrega con la adquisición de la Cruz.

Nadie puede dejar de tener en su casa, oficina o negocio una Cruz de la puerta debidamente activada. La misma es una de la mayores protecciones conocidas hasta el presente y un canal supremo de contacto con el Cielo. Queda en Ud. ampliar ese canal. Haciéndole pedidos, combinado con los elementos adecuados y comprobando por sí mismo los resultados.

Puede también agradecer a la Cruz encendiendo incienso y mirra y poniéndole flores blancas

Relación con algunos de los elementos:

A- Cirio de la Cruz
Este Cirio no sólo se utiliza para la activación de la Cruz sino también para hacer pedidos importantes, ya que los potencia, los concreta y les da mayor fuerza.

Para reforzar su pedido es conveniente seguir estas instrucciones:
Encienda un Cirio de la Cruz completo por día realizando el ritual correspondiente, durante tres días. Una vez que el pedido se haya cumplido, retire el papel doblado en el dorso de la Cruz y encienda un Cirio de la Cruz en agradecimiento. Toda esta ritualidad puede acompañarse con el Incienso de los Coros Angélicos.

B- Incienso de Asís
Ideal para usar con la Cruz de la Puerta sobre todo en relación con pedidos que tengan que ver con la mejora, bienestar, alegría, etc. en el ámbito laboral. En este caso se realizan siete días de oraciones consecutivos en los cuales se realiza el pedido (ver Incienso de Asís)